El Bolso Bordado con Flecos es un bolso datado aproximadamente en el siglo VII d.C. (período comprendido entre los años 601 d.C. y 700 d.C.), perteneciente al arte precolombino, en concreto al arte nazca o arte nasca.
![]() |
| Bolso Bordado con Flecos |
Lo primero que se conoce es que se encontraba en la colección de arte del coleccionista Alan C. Lapiner, ubicada en la ciudad de Nueva York (Estados Unidos de América).
En el año 1.967 d.C. el bolso fue comprado por el coleccionista de arte Arnold I. Glodberg, pasando a formar parte de su colección localizada en la ciudad de Nueva York (Estados Unidos de América).
En el año 1.976 d.C. el bolso pasó a ser propiedad, por herencia, de la coleccionista e historiadora de arte estadounidense Jane Costello Goldberg.
Hasta que en el año 1.986 d.C. el Bolso Bordado con Flecos fue legado al Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (Estados Unidos de América), dónde pasó a formar parte de su colección de arte.
Descripción
Tiene una anchura de 15,2 cm y un diámetro de 36,2. Está tejido en pelo de camélido.
Se trata de un bolso creado por un tejedor nasca afincado en la costa norte de Perú, el tejido del bolso es liso de color marrón oscuro, ornamentado con diseños bordados en colores amarillo, blanco y rojo.
El tejido se doblaba, mientras que los laterales y la base se bordaban con hilos de los mismos colores que los diseños. Aparte resalta como los flecos se formaban con bucles de urdimbre sin tejer.
También destaca cómo originalmente el bolso tenía un cordón, del cual se conserva un fragmento en la parte superior, que se usaba para cerrarlo.
Con respecto a la composición resaltar que los motivos del diseño podrían sugerir una conexión con el imperio Wari, una entidad política de la sierra que llegó a dominar gran parte de la costa de Perú en la segunda mitad del primer milenio d.C. (período comprendido entre los años 1 d.C. y 1.000 d.C.).
El hecho de que la bolsa estuviera hecha de fibra de camélido también indica la interacción entre la costa y las tierras altas, ya que las llamas y las alpacas prosperan principalmente en altitudes elevadas.
Para finalizar subrayar que se conoce que las personas de alto estatus llevaban las hojas de coca en bolsos finamente tejidos, como el Bolso Bordado con Flecos.
Además resaltar que la práctica de masticar hojas de coca se remonta a más de 8.000 años en Perú, masticar hojas de coca con cal viva o ceniza libera hidrocloruro de cocaína, que entra rápidamente en el torrente sanguíneo y produce un leve efecto narcótico.
Se piensa que la droga proporciona energía y enmascara el hambre. Es más en las sociedades tradicionales actuales, masticar hojas de coca forma parte de rituales sociales y religiosos, y es razonable pensar que también esto ocurría hace miles de años.
Actualmente se encuentra en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, Estados Unidos de América.

No hay comentarios:
Publicar un comentario