Orfeo, también conocido como Joven Tracia con la Cabeza de Orfeo, es una pintura datada en el año 1.865 d.C., perteneciente al simbolismo.
![]() |
| Orfeo |
![]() |
| Orfeo |
Fue pintado por el pintor francés Gustave Moreau.
El 3 de julio del año 1.866 d.C. la pintura fue adquirida al artista por un precio de 8.000 francos por el Estado Francés.
En el año 1.867 d.C. la pintura Orfeo ingresó a formar parte de la colección del Museo de Luxemburgo, localizado en la ciudad de París (Francia).
En el año 1.874 d.C., mediante un decreto del 3 de mayo del año 1.874 d.C., fue asignada a los Museos Nacionales e inscrita en el inventario de Pinturas "RF 104".
El 30 de enero del año 1.926 d.C. la pintura fue transferida al Museo del Louvre de París (Francia), hasta que en el año 1.986 d.C. Orfeo fue transferida al Museo de Orsay de París (Francia), donde pasó a formar parte de las colecciones de arte del museo.
![]() |
| Orfeo |
Descripción
Tiene una altura de 154 cm y una anchura de 99,5 cm. Está pintado al óleo sobre tabla.
Se trata de una pintura que representa a una joven tracia de mirada melancólica y ataviada con ropas orientales de mangas.
El vestido, ceñido al cuerpo, de mangas largas y falda larga, por la que le sobresalen por abajo los pies descalzos, esta ornamentado por diferentes patrones y texturas.
El cabello largo claro está recogido en un elegante peinado con trenzas que le despeja el rostro.
En el rostro inclinado hacia delante destacan los ojos almendrados entornados mirando hacia su regazo, la nariz recta, los labios fijos y el mentón redondeado.
Con ambas manos sostiene la cabeza de Orfeo que reposa sobre la lira del poeta que parece fundirse con ella y rodeada por laurel apolíneo (símbolo de la inmortalidad).
Además se puede observar como destaca como los rostros de ambos presentan un gran parecido, ambos aparentemente están representados absortos en la misma contemplación, con los ojos, ahora sin vida, de Orfeo y la mirada de la mujer que se encuentran y se contemplan dando a lugar a una compenetración indisoluble.
Aparte llama la atención como toda la escena se encuentra bañada por la penumbra con un telón de fondo de paisajes fantásticos, que destaca por la sensación de paz que evoca.
Reflejando la paz que sigue al horror de la tortura que Orfeo acababa de sufrir, es más sobretodo resalta como la dulzura y serenidad de los rostros disipan misteriosamente la atmósfera mórbida de la situación.
También se aprecia como en la esquina inferior izquierda hay representadas dos pequeñas tortugas, que según el mito fueron sus intestinos los que proporcionaron las cuerdas para la primera lira jamás construida, forjada por el dios Hermes (mensajero de los dioses, dios de los viajeros, del comercio, los ladrones y la oratoria).
Con respecto a la composición resaltar que el autor se inspiró en la leyenda de Orfeo o mito de Orfeo, el famoso poeta tracio conocido por su talento musical y quién fue asesinado por enfurecer a las ménades, siendo descuartizado y sus restos arrojados al río Ebro.
Asimismo destacan el vago matiz místico-fantástico que impregna la obra, su atmósfera sugerente, sensual, y a la vez ligeramente inquietante.
Esto junto con los suaves efectos de claroscuro y la paleta cromática compuesta por tonos dorados hacen que sean peculiaridades distintivas no solo de ésta pintura sino de una parte de la colección de pinturas del pintor francés Gustave Moreau.
Para finalizar subrayar que la pintura Orfeo ocupa un lugar destacado en la obra del artista, puesto que es una de las primeras pinturas que le valió el éxito y el reconocimiento de los círculos oficiales.
Siendo la pintura Orfeo la que allanó el camino para el movimiento simbolismo pictórico, del que el pintor francés Gustave Moreau fue uno de los pintores más importantes.
Actualmente se encuentra en el Museo de Orsay de París, Francia.



No hay comentarios:
Publicar un comentario