El Adorno Textil de Pez es un adorno datado aproximadamente entre los años 1.300 d.C. y 1.500 d.C., perteneciente al arte precolombino, en concreto al arte chimú.
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| Adorno Textil de Pez |
Lo primero que se conoce es que el adorno formó parte de la colección de arte "Bruno J. Wassermann-San Blas Collection", ubicada en la ciudad de Buenos Aires, en Argentina.
En el año 1.938 d.C. el Adorno Textil de Pez fue comprado por el empresario, inversos y filántropo judío-canadiense-estadounidense Nathan Cummings.
Hasta que en el año 1.964 d.C. el adorno fue donado al Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (Estados Unidos de América), dónde pasó a formar parte de su colección de arte.
Descripción
Tiene un diámetro de 3,8 cm.
Se trata de un pequeño adorno u ornamento de plata con forma de un pequeño pez que presenta su anatomía resaltada en relieve (aleta dorsal, cola, ojo, branquias, boca, aletas ventrales, línea lateral y escamas).
El adorno ha sido realizado mediante una lámina de plata martillada hasta conseguir una lámina muy delgada, la cual fue cortada y decorada mediante la técnica del repujado o embozado.
Sobretodo llama la atención cómo tiene una perforación cerca del ojo y otra perforación en la cola, lo que permitía coserlo firmemente al tejido, inmovilizándolo e integrándolo por completo a la estructura final de la prenda de lujo.
Con respecto a la composición resaltar que las criaturas marinas eran un tema predilecto, ya que rinden tributo a la profunda conexión de la cultura Chimú con el Océano Pacífico y la economía marina.
Además resaltar que los peces y las aves marinas simbolizaban la abundancia, la subsistencia y el poder político.
En cuanto a la funcionalidad destacar que el Adorno Textil de Pez funcionaba como un símbolo de estatus, mientras que los ciudadanos comunes vestían prendas sencillas de algodón, los gobernantes y nobles lucían túnicas recubiertas con metales relucientes y plumas exóticas para deslumbrar y diferenciarse.
Para finalizar subrayar que se conoce que los adornos de plata se diseñaban para adornar las vestimentas de la élite en los antiguos Andes.
Es más los orfebres del Reino de Chimor (también conocido como la cultura Chimú), un enclave político del período prehispánico tardío en la costa norte del Perú, eran particularmente apreciados por los incas, quienes conquistaron el reino a finales del siglo XV d.C. (período comprendido entre los años 1.470 d.C. y 1.500 d.C.).
Los orfebres chimú trabajaban con diversos metales, como cobre, oro, plata y sus aleaciones, a menudo martillándolos hasta convertirlos en láminas delgadas que luego cortaban y repujaban.
Siendo las criaturas marinas eran un tema predilecto, y a menudo se perforaban dos veces para asegurar su fijación a la prenda u otra tela.
Aunque también se piensa que las dos perforaciones hacían de que los adornos que no se movieran cuando la persona utilizara las prendas.
Por lo tanto los adornos estaban integrados en la propia prenda, lo que sugiere que no se trataba tanto de algo añadido a la base del tejido, sino de algo inherente a su estructura finalizada, duplicando quizás el poder simbólico de la prenda.
Actualmente se encuentra en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, Estados Unidos de América.

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