El Colgante con Cabeza de Deidad es un colgante datado aproximadamente entre los siglos V d.C. y VI d.C. (período comprendido entre los años 401 d.C. y 600 d.C.), perteneciente al arte precolombino, en concreto al arte maya.
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| Colgante con Cabeza de Deidad |
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| Colgante con Cabeza de Deidad |
Los investigadores consideran que el colgante pudo haber sido encontrado durante unas excavaciones arqueológicas realizadas en Guatemala o México.
Lo primero que se conoce es que el Colgante con Cabeza de Deidad perteneció a la colección de la coleccionista de arte Carol R. Meyer, ubicada en la ciudad de Nueva York (Estados Unidos de América).
Hasta que en el año 1.991 d.C. el colgante fue donado al Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (Estados Unidos de América), dónde pasó a formar parte de su colección de arte.
Descripción
Tiene una altura de 7 cm, una anchura de 4,9 cm y un grosor de 2,1 cm.
Se trata de un pequeño colgante de jade que representa la cabeza de una deidad con una diadema y una espina de raya.
Destaca cómo la deidad presenta ojos saltones y prominentes con pupilas en espiral, además se puede apreciar cómo bajo la nariz bulbosa hay representada una boca con las comisuras hacia abajo.
También se observa cómo de las comisuras de la boca emergen dos volutas a cada lado y un diente de tiburón en el centro.
Aparte destaca como la diadema se encuentra representada envuelta al menos tres veces alrededor de la cabeza de la deidad, siendo el elemento central con forma triangular, con una línea el que recorre su centro y múltiples incisiones que se ensanchan hacia los bordes exteriores.
El reverso se puede apreciar cómo se encuentra totalmente liso, sin ornamentación, tan sólo hay dos pequeñas incisiones con forma redonda.
En cuanto a la composición resaltar que el pigmento rojo presente en la superficie del Colgante con Cabeza de Deidad y las incisiones indica que el colgante fue ofrecido en un contexto funerario.
Debido a que las tumbas mayas a menudo se recubrían con cinabrio (de color rojo bermellón, escarlata intenso o rojo ladrillo brillante) u óxidos de hierro (presentan colores en tonalidades rojas, amarillas, marrones/ pardas y negras) antes de ser selladas.
Para finalizar subrayar que si bien los atributos que el artista maya atribuyó a ésta deidad no necesariamente sugieren un dios conocido o específico, puesto que el diente de tiburón y las pupilas en espiral son comunes en las diversas representaciones de las deidades de la lluvia y el sol.
Aunque si bien el adorno de cabeza con espina de raya es inusual, es sabido que las espinas de raya eran comunes en escenas mitológicas y textos que involucraban rituales de derramamiento de sangre, ya que los gobernantes mayas usaban estas espinas para ofrecer abundantes ofrendas de sangre real.
Actualmente se encuentra en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, Estados Unidos de América.


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